Not seeing a Scroll to Top Button? Go to our FAQ page for more info. El blog de Solina - De todo un poco: Diez lecciones para dar caza a un Lord - Segunda parte - Versatil

martes, 14 de febrero de 2012

Diez lecciones para dar caza a un Lord - Segunda parte - Versatil

Novedades Versatil - Marzo

...Llega la segunda parte de la trilogía Love by Numbers, el mejor debut romántico de 2011...

DIEZ LECCIONES PARA DAR CAZA A UN LORD Y
QUE TE ADORE

Fecha de publicación: 5 marzo 2012
Temática: Romántica histórica
Páginas: 400 - Formato: 13,5 x 23, rústica solapas
PVP: 19,95 €
ISBN: 9798492929542 - BIC: FRH


“La segunda parte de la serie Love By Numbers de
MacLean es sencillamente una lectura deliciosa,
sensual y conmovedora que rivaliza con la primera. Sus
personajes atrapan a los lectores desde la primera
página, y su cuidada trama y sus diálogos no hacen más
que aumentar el placer de su lectura. Si a ello le
añadimos la sensualidad de MacLean...”
Romantic Times Book Reviews, 4.5 Stars, TOP PICK

SINOPSIS:

“Lord Nicholas es la quintaesencia de la virilidad. Y sus ojos, queridas lectoras, ¡son muy azules!” 
Perlas y pellizas. Junio, 1823

Desde el momento en que una popular revista femenina le nombra el «soltero más codiciado de Londres», lord Nicholas St. John se ve perseguido a todas horas por mujeres que sólo piensan en contraer matrimonio. Por eso, cuando se le presenta la oportunidad de escapar a ese suplicio la aprovecha sin pensárselo dos veces… Pero en su camino se cruza la mujer más terca y deliciosa que haya conocido nunca. 
Lady Isabel Townsend tiene demasiados secretos y poco dinero. Aunque está habituada a cuidarse sola, la reciente muerte de su derrochador padre la deja en una situación insostenible y necesita ayuda para salvar los derechos nobiliarios de su hermano menor. El seductor y muy deseable lord Nicholas podría ser la respuesta a sus plegarias. Pero debe tener cuidado y no cometer locuras ni tonterías, como enamorarse loca y
apasionadamente de él… Porque, cuando se trata de pescar a un lord, una debe hacerle creer que es él quien sostiene la caña.